miércoles, 19 de enero de 2011

Amigos 1

Amigotes = Según la esposa, colegas del marido que se lo llevan a tomar copas
Amigachos = Igual que el anterior pero en tono despectivo y a las cinco de la madrugada.
Amiguetes = Según la esposa, los que juegan al dominó con el marido, también al mus, a la petanca, etc.
Amiguitos = Según la madre y en genérico, compañeros de juegos de los hijos menores de 8 años, ... con el tiempo derivan o pueden derivar a amigotes si son del sexo masculino y a "amiguitas" si son del sexo femenino / Según el político de turno, compañeros de juegos del rival político homosexual
Amiguitas = Según la esposa, compañeras de juegos del marido o de sus amigotes
Amigos eternos = Especie de amigo tan real como el ave Fénix, y calificativo que se utiliza muy profusamente tras las borracheras con los amigotes.
Amigos íntimos = Superlativo de amigotes y amigos eternos.
Amigas = Según la esposa, mujeres que han pasado por la vida del marido...y vete tú a saber, o que todavía están pasando...y te vas tú a enterar de lo que vale un peine.
Amiguitasss = Según la esposa, las que han dejado las manchas de carmín en la camisa del marido. / Según el marido "...te acuerdas de aquellas que....?
A migas = Estado en el que te va dejar tu mujer como sigas con los arriba mencionados
A mi gas = Respuesta a la pregunta ¿la quiere sola o con gas?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

¡VIVA MÉXICO...!

Hoy es un día grande para México...y mañana lo será más. Esta noche se inicia la celebración del día de la Independencia mexicana, 16 de septiembre de 1810, sumada a la celebración del bicentenario.
He pasado casi siete años de mi vida en ese país, que han sido cualquier cosa menos anodinos y grises.
No pretendo hacer un sesudo análisis sobre México y sus circunstancias, sólo registrar algunas impresiones que el país y su gente me han dejado.
México enamora, a poco que quieras sumergirte en su cultura, la actual y la pasada, a poco que aceptes y sepas integrarte en su estilo de vida, con lo bueno y lo no tan bueno que ello conlleva..
México es un país de contrastes, de luces y sombras, de colores, olores, sabores, música y flores. Pero México no es una feria. Al lado de la riqueza más ofensiva y escandalosa puedes encontrarte la miseria más escalofriante.
Es un país donde el tiempo se mide de otra manera.
Es un país donde el "no" existe pero no se reconoce.
Donde le pegas una patada a una piedra y encuentras una oportunidad debajo de ella.
Y también es un país donde la corrupción, la inseguridad y la burocracia sofocan, a menudo, el proceso de convertir esas oportunidades en resultados tangibles.
Obvio es decir que cada cual cuenta la feria según le ha ido, no pretendo otra cosa. Lo que digo es verdad, pero seguramente también será verdad si alguien dice exactamente lo contrario. Así son sus contrastes.
Si alguien quiere iniciar algo en México, que me llame, yo he aprendido cómo hacerlo. Tengo cicatrices que lo atestiguan.
¡México te llevo en el corazón...Viva México!

Alejo Falcón

miércoles, 25 de agosto de 2010

En el chiringuito...de calidad

No es mal sitio un chiringuito playero para ponerme a escribir. Mi sombrita, mi cervecita, mis "papitas aliñás"...y enfrente la inmensa playa, barbacoa humeante de chicharrones humanos y niños que berrean y arrojan arena al vecino que duerme la siesta.


Como mi artículo "La calidad es gratis...ja!" ha despertado el interés de por lo menos una persona me apetece exprimir ese tema un poco más, al de la calidad me refiero... no al de que sea gratis...puntualizo.


De mis cuarenta años de ejercicio profesional, que no está mal, algo menos de la mitad se desarrollaron en el área de calidad en la industria automotriz, sector industrial que se constituyó en punta de lanza para la entrada y expansión de las teorías y técnicas sobre calidad.


A poco de empezar a tabajar, la empresa donde prestaba mis servicios, una importante forja de componentes automotrices, me ofreció la oportunidad de asistir a un seminario de una semana de duración sobre Gestión de la Calidad impartido en persona por el mismísimo Dr. Juran, que para los no versados en el tema es a la calidad lo que Adam Smith a la economía o Cocó Chanel a la moda.


El seminario se acompañaba de un libro, "Manual de Control de Calidad", editorial Reverté, 1507 pags., en verdad un ladrillo (en su formato) que nunca he llegado a leerme entero de un tirón pero que en cambio he consultado en numerosisimas ocasiones.


A partir de ahí, y ya investido supuestamente de la sabiduría infundida por Juran, tuve la oportunidad de desarrollar el Manual de Calidad de la empresa.


¡Madre mía!, si el libro de Juran era un ladrillo mi manual era una piedra de sillería propia de una iglesia románica.


Primer error, entonces yo era un joven y novel ingeniero y todavía no había aprendido aquello que los americanos me enseñaron despues: "keep it simple" ("hazlo sencillo"), en consecuencia el manual quedó muy completito y precioso pero era dificilmente practicable, pero ¡qué curioso!...todas las empresas con las que mantenía contacto, y eran muchas, disponían de tarugos similares.


Asistí a gran número de conferencias, cursos y seminarios a través de la Asociación Española para el Control de la Calidad (AECC) y otras instituciones similares y no percibí ninguna intención en simplificar los manuales.


Que una empresa dispusiera de un Manual de Control de Calidad se constituía más en un signo externo de potencia y quizá buena voluntad que en una garantía de que el producto que iba a salir por la puerta reunía la calidad digna del tamaño de tal manual.


Segundo error, ¿os acordáis de "walk the talk" en otro de mis artículos? ("haz lo que dices"), pues bien, de nada serviría un manual, de calidad u otra materia, complejo o simple, si la cabeza rectora de la compañía no iba a impulsar e imponer su cumplimiento involucrándose personalmente, y creo haber dicho antes algo de signo externo o símbolo de buena voluntad, obviamente con eso sólo no hay suficiente.


En esos tiempos se pusieron de moda diferentes normas de calidad, VDA, SIS, QS y otras más, en función del país de origen o del sector industrial, y en todas ellas la existencia de un manual de calidad era un requisito incuestionable, y a su vez el cumplimiento de aquellas normas se convirtió en condición "sine qua non" para poder ser proveedor autorizado. Si una empresa no disponía de una Manual de Calidad y este no era rollizo y completo, no sería digna de formar parte de la fuente de suministros.


¡Qué suerte que por esa época la infórmática, tanto el hardaware como el software, era algo limitado a muy restringidas áreas y con unas capacidades muy reducidas!, si no hubiera sido así me apuesto algo a que la clonación de manuales de control de calidad mediante el socorrido "copiar y pegar" hubiera proliferado hasta lo grotesco. Aún así se dió profusamente el trabajo de amanuense medieval que comportaba el copiar el manual del vecino.

Años después y como responsable de operaciones primero y director de fábrica más tarde me tuve que enfrentar a la creciente imposición de certificar la empresa en ISO 9000 (Calidad). Mira por dónde aquellos manuales de calidad, que en absoluto habían adelgazado, se convirtieron en un lastre que amenazaba con dar al traste con la certificación, algo así como la piedra que el suicida se ata al cuello antes de echarse al agua.

La razón es simple, se supone que el manual se ha elaborado para ser cumplido por entero y lo primero que hace un auditor en un proceso de certificación es pedirte, entre otras muchas cosas, el Manual de Calidad de la empresa al que somete a una revisión exhaustiva verificando seguidamente que se cumple todo lo que en él se indica. La consecuencia es obvia, si el manual se ha elaborado más para impresionar, por su tamaño y la densidad de su contenido, que para facilitar un procedimiento de gestión de la calidad que permita que esa característica se encuentre en los procesos y los productos, entonces será muy fácil encontrar detalles en la operación de la empresa, aunque sean de menor importancia o efecto negligible, que vulneren lo indicado en el manual y este simple hecho puede ser registrado como una "observación negativa" por lo que proyecta de incumplimiento de una norma establecida por la propia compañía.

Tuve suerte, mi fábrica no salió del proceso de certificación totalmente inmaculada, pues tuvimos algunas "observaciones" que corregir, pero nos certificamos a la primera y superamos las revisiones periódicas subsiguientes.

Pocos años después me picó la curiosidad por conocer el proceso de certificación ISO 9000 desde la óptica del auditor, pues como auditado ya lo había sudado bastante, así que me acredité como auditor jefe en ISO 9000 a través del correspondiente curso impartido por una entidad de renombre, y ¡oh maravilla!, ahí aprendí que para conseguir la certificación de la empresa en ISO 9000 no era necesario, ni mucho menos, todo aquel trabajo de elaborar un manual que recogiera cientos de procedimientos, instrucciones, registros, documentos e informes.

Con unos pocos muy concretos y específicos, pero seguidos a rajatabla, es suficiente. Alguien se preguntará ¿qué procedimientos son esos?. Si ese alguien está interesado de verdad, que me contrate y se lo digo.

Pero el comentario que sigue es gratuito: Esos procedimientos deben ser seguidos por "todo quisque" empezando por el "gran jefe" hasta el último operario, y digo esto porque es, por desgracia, muy habitual encontrarte con que el "gran jefe" piensa que todo es delegable y que esto son cosas "del taller", pero eso es tema para un próximo artículo.

Hasta pronto

Alejo Falcón



domingo, 18 de julio de 2010

A las orillas del Tíber...

Sólo había estado en Roma de paso, sin salir del aeropuerto de Fiumicino. La pasada semana me dí un garbeo por Italia y hete aquí que paseando por el barrio del Trastevere, a orillas del río Tiber, con mi amigo Agustín, desentrañé un asunto que tenía bloqueado un tema sobre el que pensaba escribir, bueno...quizá decir desentrañé así de tajante pueda ser inmodesto, digamos que me permitió encontrar unas relaciónes viables para explicar un fenómeno. En este punto seguro que estaréis diciendo: "...nos quieres hablar ya del tema y dejarte de monsergas...". Disculpadme, si los ramos de flores no estuvieran envueltos en manojos de plantas menos nobles no podrían resaltar su belleza (¡toma frase..., y es mía!). El asunto que me tenía a mal traer se refiere al efecto de la música sobre las personas, y el hecho de que también lo tenga sobre animales y plantas me ayuda a justificar mi posición.
Es común decir que "oh!!, ah!!, esta música eleva mi espíritu", queda muy bonito pero..., ¿acaso las plantas y animales tienen espíritu o alma?, como que no ¿verdad?, sin embargo si tienen sensibilidad, quizá más rudimentaria que la de los humanos pero sensibilidad al fin y al cabo.
Bueno..., ¿dónde quiero ir a parar?, al principio de plantearme este asunto me armé un gran lío sobre la acción de la materia sobre el espíritu, o del espíritu sobre la materia. No soy psicólogo ni filósofo, probablemente he confundido psique con espíritu y no digamos ya con alma. Al final se me ocurre concluir que la acción de la música sobre los hombre (y plantas y animales) es simplemente una cadena de causas y efectos físicos, en definitiva manifestaciones de la materia sobre la materia. A continuación me explico:
a) La materia puede generar música, es decir una secuencia de vibraciones organizadas de forma armónica (esta definición es mía, ma si non e vero e ben trovato). La materia puede ser un violín o el viento sobre los abetos.
b) Esas vibraciones actúan como tales sobre nuestro organismo, pienso que no solamente a través del oido, causando alguna modificación en él. No me voy a meter en el embrollo de las endorfinas, la serotonina, etc., etc.
c) Esas sustancias nos producen placer o excitación o ira o irritación o desagrado o entusiasmo o relajación, que exteriorizamos a traves de nuestra actitud.
Lamento haberme cargado de un plumazo toda relación inmaterial de la música con la poesía, el romanticismo, o la "marcha".
No obstante todo lo dicho, hay un punto débil en esta pretensiosa teoría. Es cierto que el sonido de las olas del mar y del viento a traves de los árboles tiene un origen puramente físico. Lo es también que el violín obedece las instrucciones emanadas de la habilidad del violinista, pero en este punto ya rozamos conceptos como sentimiento, pasión, energía, y otros, que imagino que doctos expertos también pueden reducir a magnitudes físicas.
Y la creación artística, ¿dónde la dejamos?. Se me hace muy cuesta arriba pensar que las obras de Bach son el fruto de la posesión de una habilidad extraordinaria para combinar vibraciones y armonías, creo que ahí se trasciende de lo puramente físico, por muy sutil que sea, y si no es así que alguien me lo explique. Mientras tanto, mientras no aparezca un computador inteligente capaz de crear algo propio de Beethoven o Mozart de forma espontánea y sin otro estímulo externo que un atardecer o el amor no correspondido de otro computador, prefiero creer que la poesía existe, que el genio no es un habilidoso extraordinario, y que el artista tiene un don que yo envidio.
A continuación os indico unas cuantas direcciones que me resultan particularmente efectivas cuando quiero animarme, relajarme o transportarme:
Ballet Eleftheria - Sirtaki - Zorba el Griego (Mikis Theodorakis)
http://www.youtube.com/watch?v=PbRMr0JGUuo
Fragmento de la película Zorba el Griego (Autor Nikps Kazantzakis - Director Michel Cacoyannis)
http://www.youtube.com/watch?v=4UV6HVMRmdk&feature=related
Pachelbel - Canon en D mayor
http://www.youtube.com/watch?v=NlprozGcs80&feature=related
Smetana - Ma Vlast (Mi patria) - Fragmento El Moldava
http://www.youtube.com/watch?v=MbfFv8nPw7Q&feature=related
Hay muchas más, pero eso lo dejo para otro día si es de vuestro interés.
Hasta pronto
Alejo Falcón

sábado, 26 de junio de 2010

No me quiero jubilar...

...pero a la fuerza ahorcan
Entiendo que las personas que han desarrollado un trabajo esencialmente físico durante su vida laboral, llegados a los 60, puedan estar hasta la boina de dicha actividad, además de físicamente mermados. Cabría diferenciar de los anteriores a aquellos trabajos manuales que incorporan un componente artístico o artesano. Pienso que la gratificación que produce la creación de arte, aunque sean artes menores, ya sea una daga o una mesa de marquetería, aporta un estímulo suficiente para blindar a a la persona ante el cansancio acumulado con los años.
Este próximo diciembre me voy a tener que jubilar y lo llevo muy mal. ¿Las razones?, pues que voy a cumplir 65 años (esto para jubilarme) y que me considero en forma para dar guerra algunos años más (esto para llevarlo mal). ¿Y en qué consiste esa guerra?, pues que, y a riesgo de caer en la inmodestia, creo que se un huevo de bastantes cosas, unas porque las he aprendido y otras porque las he vivido, y ¡qué caray!, ante un entorno al que se abren mis ojos, donde percibo carencias importantes de formación y experiencia y exceso de arrogancia y suficiencia, hay algo que me dice que sigo siendo una herramienta afilada que bien se podría aprovechar, y que si llegada la jubilación acepto considerarme como una navaja mellada y me dedico a jugar al dominó en el casino o ver la tele, que en su mayoría de contenidos es comida para burros, eso será como empezar a morirme sutilmente. Por lo tanto mi guerra sería poder seguir ejerciendo mi profesión aportando mis conocimientos y experiencia a aquellos que no disponen de ellos y al tiempo seguir aprendiendo más de más cosas.
Vaya por delante, para que nadie se llame a engaño, que no me satisface lo más mínimo, por el momento, irme con una ONG a Bangla Desh, por ejemplo, cosa que quizá se os ha ocurrido que podría hacer para satisfacer mi inquietud. No obstante no tendría inconveniente en irme, digamos que al Perú o a la China, a trabajar, eso sí cobrando, para alguna compañía donde mis servicios pudieran interesar. Me descorazona ver a tantos compañeros prejubilados con escasamente 50 años cuyo único horizonte es pasar los próximos 30 años mareando la perdiz y sin dar un palo al agua, unos obligados y otros de muy buena gana.
Vale ya por hoy, otro día os comentare una particular visión sobre las modernas cadenas de producción y la industria artesanal.
Hasta luego.
Alejo Falcón.

lunes, 7 de junio de 2010

la calidad es gratis, ¡ja!

Una parte significativa de mi vida profesional la he desarrollado en el campo de la Calidad, que de tan extenso no es campo es continente.
A lo largo de los años he visto aparecer, y también desaparecer, las enseñanzas de GURÚS (así en mayúsculas), gurús (en minúsculas) y bocazas, de la Calidad.
Los GURÚS en esa materia son los que han dejado fundamentos sólidos que permanecen a lo largo del tiempo, en todo caso actualizándose a los nuevos entornos y situaciones. Son los padres de la Calidad moderna.
Los siguientes en el escalafón son los gurús rasos que a lo sumo han dejado un legado de técnicas, algún que otro principio, un saco de publicaciones y también muchas "modas". Estas últimas se extinguieron como pavesas cuando surgieron otras para sustituirlas.
Por último los bocazas han conformado la legión de "enterados" que han pontificado sobre Calidad a partir de un refrito basado en las aportaciones de los dos grupos anteriores.
Los GURÚS ganaron la fama y la gloria, a veces mucha menos de la que merecían.
Los gurús de la Calidad ganaron mucho dinero
Los bocazas, pues no se que ganaron... y la verdad no me importa.
En mi opinión, por supuesto subjetiva y criticable, sólo W.E. Deming y J.M. Juran pertenecen al primer grupo .
Era allá por 1979 cuando P.B. Crosby, para mi perteneciente al 2º grupo,escribió un libro, por título "Quality is free", título que resulta muy atractivo desde la óptica del marketing, pero que requiere comentarios.
El primero es que la frase completa (que no figura en portada) es "Quality is free. It´s not a gift, but it is free". Me permito discrepar, estoy de acuerdo en que la calidad no es un regalo, pero decir que es gratis es una falacia.
Oso afirmar que la Calidad no solamente no es gratis sino que no puede serlo y quizá no deba serlo. No obstante el coste de la Calidad puede ser amortizable, puede ser optimizable y por contra el coste de la NO Calidad puede ser la ruina.
Sobre esos temas hay mucha tela que cortar o sea que otro día me meteré en sus entresijos aún a riesgo de que me llaméis bocazas.
Alejo Falcón

miércoles, 2 de junio de 2010

Sigo vivo

No me he ido a de vacaciones. Si no he publicado más artículos es porque a) El fin de semana me dio pereza b) Los días siguientes anduve de un lado para otro y por la noche me entra sueño, pero prometo que tengo dos borradores casi acabados.
Hasta muy pronto
Alejo Falcón